viernes, 11 de marzo de 2005

Los años 80 (2)

A mediados de los 80 surgieron varias obras maestras que elevaron el comic de superheroes a un nuevo nivel. Y siguiendo su estela, la segunda mitad de esa decada fué una época de esplendor para DC. Dos fueron los autores que las crearon: Frank Miller y Alan Moore.
Miller nos contó la última historia de Matt Murdock, Daredevil, en "Born Again". Una historia de caida y redencion, de limpiar los pecados y contradicciones en los que el personaje había incurrido durante la memorable primera etapa del autor en esa misma serie. Tras Born Again la serie de Daredevil debió acabar, la historia del personaje estaba contada. Pero, claro, ninguna compañia quiere dejar de ganar dinero, por lo que Marvel la continuó con otros autores.
Pero Miller será recordado, sobretodo y por encima de muchas otras obras sobresalientes que hizo como Batman: Año Uno o Ronin, por "El Regreso del Señor de la Noche" o Dark Knight Returns. En ella vemos como Bruce Wayne, ahora un cincuenton acabado, vuelve a tomar el manto de Batman y retoma su cruzada sin fin contra el crimen. Una genial obra sobre el significado de los heroes, una sociedad que ya no los acepta y la rebelion contra el sistema para hacer lo correcto. El inolvidable final nos muestra, en toda su gloria, una batalla sin igual entre Batman, considerado un fuera de la ley, y Superman, reducido a lacayo del status quo.
Pero, para la gran mayoría de aficionados, la mejor obra de la historia es Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons. Alan Moore ya habia hecho obras revolucionarías como Miracleman, La Cosa del Pantano o V de Vendetta. Pero con Watchmen se consagraría como el mejor guionista de la historia.
Watchmen es la respuesta definitiva (porque ha habido y habrá otras) a la pregunta: ¿Como serían los superheroes si realmente existieran? Y esa respuesta es, claro, demasiado humanos y falibles. El inmenso y preciso tapiz que Moore crea en estos doce números, encajando piezas y manejando a los personajes como nadie, funciona como el mecanismo de relojería de una bomba (y los que lo hayan leido entenderán este comentario). Nunca se ha escrito un guion tan perfecto.
Estos autores mostraron al mundo que el comic de superheroes podía ser tan bueno como el mejor libro o la mejor película. Muchos autores les siguieron, explorando vias nunca antes abiertas. Algo que el supertaquillazo de las peliculas Batman y Batman Vuelve de Tim Burton apoyó claramente, iniciando la famosa batmanía.
Y así DC publicó Animal Man de Grant Morrison, JLI de Guiffen y DeMatteis, Question de Denny ONeil, Wonder Woman de George Perez, Superman de John Byrne, Escuadron Suicida de John Ostrander, Green Arrow de Mike Grell, Batman de Jim Starlin y decenas de series que perduran en la memoría de los aficionados.
Mientras tanto Marvel empezaba a bajar el nivel, en buena medida por la marcha de muchos grandes autores a DC. Buscó como loca nuevos talentos, prometiendoles el oro y el moro. Y los encontró. Una nueva generación de dibujantes llegó para triunfar como estrellas de la NBA pero no como artistas. Para vender muchos comics pero no para hacer buenos tebeos.
Ademas, la madurez de los superheroes se malentendió. Muchos autores se quedaron solo con la parte superficial, con la violencia, el sexo, la tristeza y la angustia. Esto y el mercantilismo sin control llevaría a los superheroes a su peor época de la historia: los años 90.